lunes, 9 de abril de 2012

El Real Velo Club Portillo


Reinventarse desde el deporte. Esta es la filosofía del Real Velo Club Portillo, uno de los clubes ciclistas con más historia de España a sus ahora 85 años. A fin de conocer la situación actual del equipo, regresé a la que fue "mi casa" hace una década -unos párrafos más abajo surge la evidencia-. Una sede modesta, un grupo humano empeñado en defender el ciclismo de base y un proyecto demasiado anónimo. El marco que rodea esta historia de deporte y sociedad.

El nuevo modelo del club trasciende la competición. La que fuera casa de formación del campeón Alberto Contador (junto a otros ciclistas destacados) hoy ofrece una innovadora Escuela de Ciclismo. Una manera original de vencer las crisis que sufre el deporte de la bicicleta: la económica, el escaso apoyo social y la falta de practicantes juveniles. En una decisión dura de tomar el Velo Club Portillo decidió no continuar con sus bloques de competición. Sólo el cicloturismo parecía una apuesta segura para el mantenimiento del club. "Pero esto es eso precisamente, un club de ciclismo, no una peña. Nos centramos en la base y vamos más allá del cicloturismo", asegura el Presidente de la entidad, Antonio López.

"Entendemos que la escuela, la cantera, es la base de todo. No la enfocamos desde la competición, sino desde el acercamiento a la bicicleta y al deporte en general". Este plan tiene su origen en el colegio: una escuela de ciclismo como actividad extraescolar. "Nuestro proyecto nace de una propuesta mía en el colegio de mi hijo. Hasta ahora se hacían jornadas ciclistas, con invitados y charlas esporádicas, pero nada más"

La pregunta parece obvia: ¿qué es exactamente una escuela de ciclismo? La primera respuesta, simple. 'Es mucho más que un grupo de niños montando en bici. Antonio continúa su explicación: "es un modelo educativo desde el ciclismo donde aprender habilidades, seguridad vial y valores sociales. Estas actividades se desarrollan en las instalaciones del centro". El formato ofrece un programa de formación amplio en objetivos y extensión. "Se desarrolla a la par que el curso lectivo. Hay lecciones básicas de la bicicleta, gymkanas, técnicas de habilidad y también excursiones recreativas"

"Todos los chavales tienen su licencia, están cubiertos desde el equipo", prosigue Antonio López. El proyecto, que se lleva a cabo en el centro escolar Francisco Ruano, de Madrid cuenta con "seis o siete chavales habitualmente. El Ayuntamiento quería que la instaurásemos como escuela municipal. Ya es un logro, pero la clave es el desarrollo. Si tuviéramos más monitores podríamos ir a varios colegios, pero no disponemos de ellos. El ciclismo como actividad extraescolar es una buena manera de enganchar a los niños. Qué menos que de todos los que se apunten, a un 10% le guste la competición. Y si no, hacen deporte que ya es importante".


Pero tras la escuela el panorama muestra un vacío preocupante: faltan corredores para formar un grupo de superior edad (nivel cadete 14-15 años). "La sección infantil, de aprendizaje y competición, ha existido siempre. El problema es que no ha habido manera de darle continuidad. Con uno o dos corredores no podíamos formar equipo. Hemos puesto anuncios para facilitar la participación de ciclistas y tampoco ha servido"

"Lo que hacemos es poner en contacto a los ciclistas con las formaciones existentes para que no queden sin correr. Y piensa que teniendo varios chavales de cadetes, sacas una estructura aun sin apoyo de patrocinadores. Sólo con los esfuerzos de los padres y el nuestro haces el equipo. Otra cosa es juniors", (escalón superior por edad) por tratarse de un nivel más exigente.

En número y en tradición, el cicloturismo es el otro gran pilar de la entidad. Una opción que entiende este deporte como una fórmula de amistoso ocio. "La sección funciona bien. Tenemos un grupo numeroso al que van llegando nuevos miembros. Ofertamos un calendario muy completo de actividades ciclistas con coches de apoyo para ir más seguros". A esta vía recreativa se suma el ciclismo de montaña. "Hace poco creamos la sección de montaña, con buena acogida en sus primeros kilómetros".

Tres frentes -la escuela, la competición amateur y el cicloturismo- como referentes del deporte anónimo. En este escenario el Real Velo Club Portillo es un buen ejemplo de supervivencia en tiempos difíciles. Frente a la crisis, ingenio. Y aunque hoy día no haya sección puramente competitiva, sus dirigentes lo tienen claro "En cuanto tengamos opción por supuesto que volverá a haberla". Ante todo, ciclismo. 


Fotografía 1: Presentación de la escuela en 2009
Fotografía 2: Un servidor, en plena carrera en 2002...otros tiempos

3 comentarios:

bonifer1 dijo...

Muy buen reportaje Miguel. ¡Qué pena que el ciclismo esté tan vilipendiando y tan perseguido!!. Una pena porque el ciclismo siempre me ha gustado seguirlo, y verlo, y sinceramente, con tantos líos de dopaje, al seguidor "común" se le quitan, aunque se sepa que en otros deportes lo hay, el refrán de "ojos que no ven, corazón que no siente" viene muy bien a este caso. Desde luego, el que ama este deporte, lo debe defender, cueste lo que cueste, como es tu caso, enhorabuena!

Miguel Fernández Molina dijo...

Gracias, Boni, por tu felicitación. En mi caso, al menos, defiendo lo defendible, que en realidad no es todo. Pero en este caso los equipos de base (no sólo el Real Velo Club Portillo) por supuesto sí merecen el apoyo de la difusión. Hacen una gran labor por el deporte. Y de paso te diré que por muchos chavales, pues el deporte no es únicamente ganar; es un acicate para madurar y crecer. Te lo digo por experiencia. Un saludo.

bonifer1 dijo...

Me parece sensacional!!!

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